Lo provisorio es para siempre

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La recova provisoria, que ya es permanente en el centro de la ciudad.

Hace tiempo que la Fiscalía de Robos y Hurtos tiene una  suerte de recova propia sobre Alvarado casi Alberdi.

En Córdoba 97 todo está igual desde hace casi 10 años.

No funcionan las multas ni los mandamientos de retiro. La última intimación es de marzo de este año, pero la estructura de la supuesta obra de la Fiscalía de Robos y Hurtos lleva más de dos años en el lugar.

La ciudad ofrece estos paisajes urbanos generados por la desidia, por la costumbre y el hábito, íntimamente vinculado a la decisión de cada frentista de hacer lo que le parece, más allá de las normas.

Hay una ley de Protección del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico, un organismo de aplicación de esa ley que es la COPAUPS (Comisión de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico), además de ordenanzas que regulan todo lo previo, la duración y la finalización de las obras privadas o públicas en el cuadrante patrimonialmente protegido.

Hacen casi 10 años que la COPAUPS se opuso a la apertura de una playa de estacionamiento sobre la vereda este de calle Córdoba primera cuadra, precisamente en Córdoba 97.

Sobre el caso hay un extenso contencioso en el Poder Judicial cuyos vericuetos jurídicos son ya casi infinitos y el lugar permanece igual desde el 2010.

De ese modo en la ciudad se van configurando espacios que a la mirada diaria son provisorios, pero están siempre.

Todo aquel que posee una propiedad en el cuadrante patrimonial protegido, sabe que tiene restricciones al dominio y que debe observar algunos recaudos.

Córdoba 97, a 70 metros de la Basílica menor San Francisco, está así desde 2010.

Pero en Salta, somos así como somos y las leyes, ordenanzas o resoluciones son para los otros y no hubo hasta ahora, nadie que pueda torcer ese designio; el mismo por el que se admitieron, durante la gestión del anterior intendente municipal, un buen conjunto de “flexibilidades” en el Código de Edificación para que donde cabían tres departamentos por piso, se construyeran finalmente cinco departamentos por piso. Ejemplo: un edificio de Déan Funes al 500, donde un inspector constató la existencia de 3 departamentos por piso, pero otro inspector constató 5 departamentos por piso. El responsable se justificó y dijo que “somos flexibles con el Código de Edificación”. Resultado: el responsable, sumariado, 25 días de suspensión, en el límite de la exhoneración, por  su edad estará por jubilarse, pero sigue trabajando.

No hay en Salta imperativo legal, técnico que modifique esta circunstancia. Tampoco hay imperativos morales, con lo cual, quedan al respecto algunas preguntas.

¿Por qué no se publica la nómina de inmuebles protegidos que está anexada al Código de Edificación?

¿Por qué no se identifican cada uno de esos inmuebles con algún color y una placa que explique las razones por las cuales es un bien arquitectónico protegido?

¿No se merece nuestra Salta, tan querida, adorada y alabada por funcionarios y reconocida por turistas, que las pocas casonas antiguas que quedan,  sean reconocidas mediante una simple placa con breve historia y una pintura que las distinga? ¿Por qué no se puede?

Ah! cierto, disculpas. Hay que demoler para hacer una playa de estacionamiento.

El profesor Eduardo  Ahur, cuyo nombre lleva el Museo Histórico de la Unsa, tenía razón cuando dijo una vez:  «Salta tiene tantas playas, que la vamos a denominar ciudad marítima» .

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