Un Concejo en comisión

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“No hay instituciones perfectas, no existen; me extraña de usted que hace mucho que cubre sesiones” me dijo una empleada jerárquica del área Legislativa, con muchos años de experiencia.

Por momentos el Concejo Deliberante se asemeja a esos boxeadores faltos de distancia que no encuentran a su rival, que no aciertan golpes.

De hecho no existe la perfección, pero sí la posibilidad de acuerdos simples, básicos, comunes, previsibles; por ejemplo, trabajar en las comisiones permanentes y no dedicarse a discutir los temas- como si fuera en comisiones- durante la sesión.

Casi seis meses estuvo el proyecto sobre el servicio municipal de grúas en comisiones. Seis meses!!! Y el día de sesión aparecen con que “queremos cambiar el inciso c) del artículo tercero porque…”. “Nosotros pensamos que si el acarreo se hace cuando el ciudadanos…”;” no me parece correcto que”… “yo lo sacaría, yo lo pondría, yo lo dejaría”.

Es posible, que alguien advierta en un proyecto muy consensuado, que hay un error conceptual, jurídico, de tipeo, algo que no tiene correlato, consistencia, que hay contradicción etc. etc. Pero discutir detalles, al detalle como si nunca lo hubieran leído, es cuanto menos, flojo; un andar legislativo poco firme, nada trabajado y eso institucionalmente no es bueno.

Visitas a la presidencia

Este miércoles hubo, como pocas veces, un verdadero desfile de concejales al estrado  de presidencia para consultar y acordar temas durante la sesión y contertulios permanentes en el recinto para analizar qué se hacía, con qué tema.

El diálogo es la esencia para el consenso; negarse al dialogo va contra la democracia. Bien, eso en este Concejo no pasa. Se dialoga mucho y dentro del recinto, mientras se sesiona y se define una norma que va derecho a la conducta  de los ciudadanos en el espacio público.

El periplo de concejales incluyó una consulta express al área Legislativa de las concejales Mónica Torfe y Socorro Villamayor y diálogos precisos, cercanos, al oído; acuerdos de último momento.

Cuando sobreviene el apuro y es evidente que a mano alzada, en el recinto, no se va a lograr  una redacción, meditada, limpia y clara para un aspecto esencial de la futura legislación, pasan cosas como esta. Es textual:

Matías Cánepa (Presidente): “Si no hay una redacción, este concepto, lo toma la secretaria Legislativa y hace una redacción clara  para  que quede establecido que el auto lo retira con el pago correspondiente, mientras se sigue el procedimiento en el Tribunal de Faltas”.

Romina Arroyo: “yo no sé si existe ya una reglamentación en el caso de que un vehículo sea acarreado  por una grúa, porque hoy en día trabaja una grúa, no sé si iríamos en contra de la reglamentación existente. Yo propondría que lo reglamente el Ejecutivo y partir de allí hacer la corrección.

Cánepa: si queda con el texto actual no lo puede reglamentar  el Ejecutivo, queda directamente vinculado al Tribunal de Faltas. Bueno entonces, se pone a votación la modificación de este artículo 7 siendo claro en el hecho de que  no se vincula el retiro del vehículo con el procedimiento del Tribunal de Faltas y eso lo va a terminar de redactar la secretaria Legislativa. Se va a votar, los que estén por la negativa, sírvanse levantar al mano( Cristina Foffani y Claudia Serrano –FPV – en contra) Aprobado!

¿Podrían todas las sesiones funcionar así?

Para terminar, Cristina Foffani,  del PO, con su estilo frontal,  le dijo al presidente Cánepa: “Quiero advertir, si es que todavía no está escuchando la población (a esa hora la emisora que transmite ya estaba con otra programación)  que usted ha incurrido en una manipulación legislativa, en función de que no ha puesto a votar la moción de la concejal Vargas (Sandra-UCR) que pedía anular artículo cuarto para evitar que sea una concesión”,

Romina Arroyo contestó inmediatamente: “De ninguna manera señor presidente! Acá se respeta el orden de las mociones que presenta cada uno de los concejales. La primer moción fue realizada por la concejal Torfe, fue lo primero que puso en tratamiento y aplicando  el reglamento, si se rechazaba la primera, se ponía en consideración la segunda moción”.

Cánepa: Así es, bueno pasamos a un cuarto intermedio, ya volvemos…

Antenas

La Comisión Especial de Antenas se dio 60 días para resolver sobre el proyecto de ordenanza que busca regular la instalación de estructuras soporte de antenas ara telefonía celular. Ai el cálculo no está equivocado, pasaron 33 días y quedan 27; el 21 de diciembre se vence el plazo, fecha en la que se supone el Concejo estará ya largamente de receso, a menos que se prorroguen las sesiones con la finalidad de resolver un proyecto que contemple, además de la regulación de las estructuras soporte, la cuestión referida a la potencia de emisión de las antenas. Ese aspecto no es potestad municipal, pero bien podría acordarse que la Municipalidad  haga un convenio con la Universidad Católica y haga sus controles a la pare del Enacom.

Es cierto que finalmente, el pleno decide, pero es de esperar que el día de tratamiento del proyecto, los concejales no estén corrigiendo los microvwats  en el recinto y discutiendo de nuevo si las emisiones enferman o matan. (Gerardo Rebak)

 

 

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